El diálogo entre Manuel Ugarte y la generación del 98

El texto repone los nexos entre el pensador, político y diplomático argentino con los hispanoamericanistas españoles.
Por Micaela Sánchez *

Hacia principios del siglo XX, la generación americana del 900 volvió la mirada sobre la nación española cuando el expansionismo de Estados Unidos lo perfilaba como el “nuevo colonizador”, tras la derrota de España en la guerra hispano-cubano-norteamericana en 1898. Este hecho despertó cierta solidaridad hacia la ex metrópoli, después de un siglo de identificarla como bárbara y retrógrada, como un lastre cultural que debía ser erradicado. De esta manera, la superación del antiespañolismo se extiende en las elites y los intelectuales americanos.

En el contexto de su retiro como potencia en el plano internacional, el movimiento hispanoamericanista español volvía su atención hacia América. Estos intelectuales sostenían la existencia de una comunidad transnacional, que integraba a América y España, fundada sobre los siglos coloniales y basada en elementos culturales comunes (Sepúlveda: 2005, 13). Sobre esta premisa se basaron las iniciativas orientadas a recomponer el vínculo con nuestro continente, encontrando interés por parte de la intelectualidad americana, favoreciendo el acercamiento de intelectuales americanos y españoles, que se estaban planteando similares preguntas sobre su propia identidad.

Generación del 98. Fuente: Internet.

Intelectuales como Ramiro de Maeztu, Rafael Altamira y Miguel de Unamuno, intelectuales miembros de la llamada Generación del 981, se dedicaron a la producción americanista, y dentro de ella, continuaron con una relectura, que ya se había empezado a desarrollar en España, acerca del proceso de conquista y colonización y la época colonial. Su objetivo era refutar el imaginario construido en torno a esos periodos, conocido como “leyenda negra”2, y que la guerra de 1898 había re impulsado. Dicha leyenda se entendía como un discurso implicado directamente en la percepción negativa difundida sobre España en América y el resto del mundo, y por lo tanto, se trataba de un obstáculo para el acercamiento con América que se pretendía impulsar (Sepúlveda, 2005: 182). Esta relectura atendía a los siglos coloniales, considerados como la base de la comunidad transnacional americana-española.

La obra de Manuel Ugarte (Buenos Aires, 1875- Niza, Francia, 1951), en general contó con una buena recepción en España; parte de sus escritos y ensayos fueron publicados en revistas de diversas asociaciones hispanoamericanas españolas. Mantuvo además una estrecha amistad, entre correspondencia y encuentros en España, con uno de los mayores exponentes de la generación del 98 y uno de los promotores del intercambio cultural español-americano, Miguel de Unamuno.

Miguel de Unamuno. Fuente: La Razón.

El argentino encontró la respuesta al expansionismo de Estados Unidos en un proyecto integrador que reuniera a la fragmentada nación latinoamericana. Señaló el legado cultural español como valioso, ya que lo entendió como elemento central para pensar una identidad que abarque el conjunto de países americanos y que permita construir un futuro de integración.

Ugarte recuperó la figura de España, en diferentes partes de su obra, en la cual desarrolló una lectura historiográfica. A diferencia de los autores hispanoamericanistas españoles, no centró su atención en los siglos coloniales, sino que recuperó fundamentalmente dos hitos, la conquista y colonización del territorio y las independencias americanas. Ugarte dialogó continuamente, en sus interpretaciones historiográficas, con el discurso de revisión de la leyenda negra para configurar la imagen de España. Desarrolló su interpretación sobre el proceso de conquista y colonización de América en El Porvenir de América latina (1910)3 y en la conferencia con motivo del centenario de las independencias, “Causas y consecuencias de la Revolución Americana” (1910), incluida en el libro Mi campaña hispanoamericana.

La imagen de España

Ugarte, comienza describiendo la conquista como “la empresa más heroica que acometió jamás raza alguna” (Ugarte, 1953: 5). La conquista española de nuestro territorio se presenta en el ensayo ugarteano como un suceso valioso, en tanto nos incorpora al mundo latino, convirtiéndonos en portadores de sus valores espirituales, que permiten definirnos como nación latinoamericana.

La valoración positiva contrasta con la percepción de la colonización como un hecho bárbaro, cruel y violento. Esa tensión se ve en el reconocimiento de la violencia de los conquistadores, pero reparando en que el español no actuó de manera muy diferente a los ingleses o portugueses (Ugarte, 1953: 8). Contextualiza la acción de los encomenderos en el marco del proceso de colonización europea de Asia y África. De esta manera, percibió que la colonización española no resultó muy diferente a otras colonizaciones impulsadas por otros países en otros territorios

Un recurso comparativo similar también se identifica en la lectura de Maeztu, cuando señaló que la colonización de la India por parte de Inglaterra tuvo una finalidad económica, careciendo del fin catequizador que caracterizó la colonización española en América (Maeztu, 1948: 300). El discurso de los autores españoles y del argentino están vinculados a la revisión de la leyenda negra: intentan presentar la colonización como fenómeno civilizatorio a pesar de la violencia, una caracterización similar de la figura del conquistador español y contextualizar y comparar la colonización española con los procesos colonizadores de otras potencias europeas.

Ramiro de Maeztu, por Ramon Casas. Fuente: Wikipedia.

Para los hispanoamericanistas españoles, el valor de la conquista y colonización era fundamentalmente la incorporación de América al mundo cristiano y la obra civilizadora y evangelizadora en estas tierras. El maltrato y la explotación al indígena por parte de los conquistadores, escapaba a la buena voluntad de la corona para la protección de sus vasallos en América a través de las leyes de Indias. Esta caracterización del colonizador como responsable de la violencia y el exterminio indígena y el enaltecimiento de las leyes de Indias, para destacar la colonización española en relación a las de otros países, es un recurso característico del discurso de la revisión de la leyenda negra (Sepúlveda, 2005: 133).

En una conferencia que ofreció en España, con motivo de la conmemoración del centenario de las independencias, Ugarte destacó que este movimiento no estuvo condicionado por una marca anti española que motivara a los americanos. Sí encuentra como motivación un descontento contra el absolutismo monárquico, descrito por Ugarte como un grupo retardatario que mantenía privado de libertades tanto a América como a España (Ugarte, 2014: 29-30). Señaló que no nos independizamos de España, sino del peso de la Corona absolutista, de manera que preserva la figura de la nación española frente al absolutismo de los Borbones. Sin tener un carácter autonomista premeditado, el movimiento anti absolutista desembocó en las independencias americanas (Ugarte, 2014:18).

A pesar de reconocer como causa de las independencias el absolutismo monárquico, haciendo referencia a una demanda de libertad política y económica, que no fue tomada en cuenta por la metrópoli (Altamira, 1900: 200; Maeztu, 1917, Unamuno, 2009:981), los autores españoles sostuvieron que existía una deliberada animadversión contra España, oponiendo la “infeliz América” y la “tirana Europa” (Altamira, 1900: 203) y reconociendo un premeditado objetivo separatista (Maeztu: 1917: párr.14). Ugarte, al contrario, intentó refutar estas lecturas, negando todo carácter o sentimiento anti español como motivación del proceso independentista, y pensó el proceso de manera integrada, como transversal a España y América.

De esta manera, el resultado fue la división de lo que, entendía Ugarte, conformaba un solo bloque. El autor argentino argumentó que la pertenencia a la raza latina convertía a españoles y americanos en parte de una entidad superior que los integraba y que esta pertenencia se sostenía todavía cien años después (Ugarte, 2014: 39). Configuró un espacio transnacional, complementario a su propuesta de integración americana, que lo acercaba a las ideas de mancomunidad española americana difundidas en los espacios hispanoamericanistas españoles. Unamuno percibió España y América como “pueblos latinos” y las naciones americanas como desgajadas de España (Unamuno, 2009: 985).

Fuente: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Propuso que, pertenecer a una misma raza, comprometía a España a la pervivencia de su legado cultural en América, convocando a España a la defensa del legado cultural latino frente al avance anglosajón, evidenciado en la expansión de Estados Unidos, teniendo en cuenta la nueva coyuntura y el giro en la percepción de España operado hacia el centenario de las independencias.

La caracterización de la nación española que realiza Ugarte, reconoce una España bárbara, pero también, una España civilizadora durante el proceso de conquista. En las independencias, aparece la España retrógrada de los Borbones, conviviendo con una España liberal. La configuración de España en la obra de Ugarte se construyó en tensión entre diversas caras, que coexisten simultáneamente en su discurso, gracias a diferentes recursos, en diálogo con la generación del 98.

El diálogo se orientó hacia la búsqueda de disipar la imagen negativa de España, similar al objetivo que se propusieron los intelectuales españoles. Mientras que estos últimos plantearon un acercamiento a América en el marco de su desplazamiento como potencia y su reivindicación en el plano internacional, Ugarte buscaba recuperar a ese país como referencia cultural para América. El contexto del avance de Estados Unidos como potencia expansionista, en el cumplimiento del centenario de las independencias, impulsó un discurso favorable hacia la ex metrópoli y el eco en los intelectuales americanos de la idea de comunidad transnacional española americana planteada por los hispanoamericanistas españoles.

* Profesora y Licenciada en Historia egresada de la Universidad Nacional de Córdoba.
Notas

1. El movimiento de la generación del 98 era muy heterogéneo y con diferentes intereses a la hora de mirar a América.

2. Julian Juderias le da entidad al término en su libro de 1914 “La leyenda negra y la verdad histórica”.

3. Apartados “El descubrimiento”, “Los indios” y “Los españoles”.


Textos utilizados

- Altamira, Rafael, 1900, Historia de la civilización española, Editorial Sucesores, J. Gallach Barcelona.

- Garcia, Manuel Andrés, 2014: “De la “Patria Grande” a la “Madre Patria”: Manuel Ugarte y el hispanoamericanismo español (1900-1930)”, en Revista de Indias, vol. LXXIV, N 261. Recuperado de: http://revistadeindias.revistas.csic.es/index.php/revistadeindias/article/viewFile/968/104 2 .

- Nelia Hernández, José Luis, 2008: “Entre Cuba y las Azores: imágenes y percepciones en las relaciones entre España y los Estados Unidos”, en: Estudios internacionales: Revista del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Nº. 160. Recuperado de: http://www.revistaei.uchile.cl/index.php/REI/article/viewFile/14113/14419

- Maeztu, Ramiro, 1917: “El hispanismo de los sudamericanos”, Nuevo Mundo. N 1206. Recuperado en: https://www.filosofia.org/hem/191/9170216.htm

- Maíz, Claudio, 2003: Imperialismo y cultura de la resistencia. Los ensayos de Manuel Ugarte, Ferreyra Editor, Córdoba.

- Molocznik, Maximiliano, 2014: Prólogo, en: Mi campaña hispanoamericana, Punto de Encuentro, CABA.

- Sepúlveda, Isidro, 2005: El sueño de la madre patria. Hispanoamericanismo y nacionalismo, Marcial Pons-Ediciones de Historia, Madrid.

- Ugarte, Manuel, 1953: El porvenir de América Latina, editorial Indoamérica, Bs. As, (1910).

- Ugarte Manuel, 2014: “Causas y Consecuencias de la Revolución Americana” (1910) en: Mi campaña hispanoamericana, Punto de Encuentro, CABA, (1922).

- Unamuno Miguel, 2009: “Algunas consideraciones sobre la literatura hispano-americana” (1905), en: Obras completas, Tomo VIII, Biblioteca Castro, Fundación José Antonio de Castro, Madrid, pp. 955- 995. Recuperado en: https://es.scribd.com/doc/212519374/Unamuno-Obras-Completas-Tomo-8 [consulta agosto de 2016]